Puesta a punto de primavera
Cada año, el calor nos sorprende cargando con los "pecadillos" estéticos del invierno. Unos kilitos extra, piel algo abandonada, algún que otro indiscreto pelo por depilar... Que no cunda el pánico: proponemos un plan de recuperación de emergencia.
La primavera es el mejor momento para iniciar la "operación bikini".
No se debe tan solo a que durante el invierno la piel del cuerpo se encuentre tapada y bien tapada: lo cierto es que durante los meses de frío, a nadie le apetece perder demasiado tiempo a la intemperie del cuarto de baño, lejos del cálido abrazo del albornoz. Afortunadamente, borrar su aspecto algo átono y apagado es sencillo.
El primer paso es armarse de un exfoliante. Los encontrará de dos clases: los geles de ducha exfoliantes (formulados para ser usados a diario y sustituir al jabón habitual, por lo que son suaves y ricos en agentes hidratantes) o los exfoliantes clásicos, destinados a utilizarse de una a dos veces por semana, y por tanto, más enérgicos y con mayor capacidad de arrastre.
Para iniciar la cura de choque, comience con un producto de gommage intensivo. Se aplican sobre la piel húmeda mediante suaves gestos circulares de masaje, comenzando por los pies y ascendiendo progresivamente, insistiendo en las zonas más rugosas y evitando las más delicadas, como el escote. No use exfoliante corporal en el rostro: sería excesivo, y sólo conseguiría arañarse y dañar el cutis. Para un buen resultado, calcule con dedicarle al menos un cuarto de hora al peeling. Posponga el tratamiento si tiene la piel irritada, con heridas o está recién depilada.
Después, cúbrase con una crema rica y emoliente: la piel se encuentra especialmente receptiva. Para potenciar el brillo de la piel, nada como las cremas con partículas nacaradas que proporcionan un favorecedor reflejo.
Los resultados se aprecian desde el primer peeling, pero si lo realiza de forma regular cada tres o cuatro días notará como en sólo dos semanas su piel estará y se verá más lisa y suave.
En prácticamente todos los centros de estética se realizan tratamientos de exfoliación corporal. Son perfectos para novatas o quienes quieran disfrutar además de los beneficios de un masaje.
Enfrentarse a la piel de naranja
El invierno es una época propicia para la proliferación de celulitis. Sedentarismo, botas altas, ropa ajustada, medias que comprimen, alimentos contundentes... Se impone actuar de inmediato.
Inicie cada día tomando un vaso de agua y un kiwi media hora antes de desayunar. Ayuda a depurar el organismo y facilita el tránsito intestinal.
Finalice cada ducha con un chorro de agua fría sobre las piernas, comenzando en los tobillos y subiendo hasta llegar a la cintura. Reactiva y estimula la circulación.
Aproveche el buen tiempo para caminar siempre que tenga ocasión. Si es más de media hora seguida y a buen paso, mejor que mejor.
La cosmética no hace milagros, pero es una buena aliada en la lucha contra la piel de naranja. El secreto de las cremas anticelulíticas consiste en ser constante en su uso y seguir las instrucciones al extenderlas: cada producto tiene su particular forma de aplicación, y conocerla y seguirla potencia su eficacia.
Realizar un pequeño masaje de drenaje cada vez que se aplica la crema alivia la retención de líquidos y estimula la circulación, lo que contribuye a movilizar y deshacer los nódulos de grasa.
No descarte combinar dos tipos de cosméticos reductores: uno de aplicación general, y otro más concentrado para las zonas rebeldes.
De nada sirve cubrirse de cremas de pies a cabeza si no se siguen unas reglas básicas de mantenimiento tales como una dieta sana y la práctica de algo de ejercicio.