13 buenas ideas para estar más guapa y ser más feliz
Trece ideas sencillas, prácticas y efectivas que transformarán tu cuerpo y mejorarán tu aspecto y tu salud.
Reír a carcajada limpia
La risa moviliza una ingente cantidad de músculos, desde la cara hasta el estómago. Pero, mucho más importante, libera endorfinas (la hormona del bienestar); y reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Por eso, para no dejarse vencer por la ansiedad, ¡nada como quedar con las amigas para reírse de todo o alquilar una buena película con la que llorar... ¡pero de risa!
Atreverse a un cambio reversible
Ya se sabe que ir a la peluquería a ponerse guapa es una de las recetas más antiguas de la humanidad para elevar el ánimo. ¿Por qué no aprovechar para atreverse a dar un giro de tuerca a nuestro look de forma no permanente? Unas extensiones; rizos de tenacilla allí donde todo suele ser liso; un recogido atrevido; un tinte no permanente o un alisado extremo mediante plancha. Lo importante es verse totalmente diferente. Porque si no gusta, con meterse en la ducha y lavar el pelo, ¡problema solucionado!
Pero no sólo el cabello requiere un cambio: el maquillaje también lo agradece. Al igual que renovamos el vestuario cada temporada no está de más actualizar nuestra imagen, pues es fácil, con el paso del tiempo, acabar siendo víctimas de la rutina, pues a menudo preferimos ir sobre seguro y no arriesgar. ¿Por qué no concederse algo radicalmente diferente a lo habitual? Ni siquiera hace falta gastar mucho dinero: en los stands de los grandes almacenes de marcas como Armani, M.A.C., Lancôme, Clinique, Lauder. Make Up Store o Stila dan cursos de maquillaje gratuitos por la compra de producto, y pueden servir para aprender nuevos trucos sin dañar el bolsillo en plena cuesta de enero.
Apostar por el rojo
A las españoles les suele resultar difícil pintarse los labios de un rojo encendido, a pesar de ser el color más femenino por excelencia. Para una noche o una ocasión especial, ofrecemos una receta única que es mezclar, a parte iguales, su barra de labios habitual con un toque de rojo, que debe ser carmín coral para las más morenas y rojo azulado para las de piel rosada. ¿El resultado? Varios grados extra de glamour inmediatos. Para las más tímidas, siempre existe la opción de dibujar toda la boca con un lápiz delineador, coloreando todos los labios, y extendiendo por encima un poco de brillo o de bálsamo, lo que deja un efecto "boca mordida" mate y discreto perfecto para introducirse en el fascinante mundo del rojo.
Andar a buen ritmo
Pocos ejercicios hay tan saludables como caminar a paso ligero. Para hacerlo más divertido, nada como buscar un reproductor de mp3 o, sencillamente, una radio portátil con la que escuchar música animada y lanzarse a las calles a recorrerlas como si calzáramos las Botas de Siete Leguas. Es importante andar a un ritmo alto y constante durante veinte minutos ¡como mínimo! Se considera que el ritmo de una persona sana debe ser de unos cinco km/h, lo que equivale a unos doce minutos por kilómetro. Por cierto, para quemar grasa, es imprescindible realizar esos veinte minutos seguidos: no sirve si da dos paseos de diez minutos cada uno, ya que el organismo no empieza a fundir las reservas de grasa hasta pasado ese tiempo. De esta forma, se quema grasa, se mejora la musculatura y se potencia el sistema cardiovascular, ¡casi nada!
Encoger la tripa
Ese ejercicio que hacemos de forma casi inconsciente cuando nos miramos al espejo no es un mal ejercicio de abdominales, ya que contraer los músculos del vientre ayuda a reforzarlos. Así que para mejorar la postura, nada como tener en cuenta que los hombros deben estar erguidos, pero no tensos; la columna, recta respetando su curvatura natural y el abdomen, ¡apretadito! Existen determinadas prácticas que hacen del control de la musculatura abdominal su centro, como pueden ser el yoga o el método Pilates, que trabaja sobre todo la musculatura profunda mediante movimientos muy concentrados y hechos con gran atención.
Empezar el día con buen pie
Una receta para comenzar cada mañana eliminando toxinas, tomando fibra y con un sanísimo aporte de vitaminas: basta tomar en ayunas un kiwi y un zumo de limón natural endulzado con una cucharadita de miel. Si lo que se busca es mejorar el funcionamiento del hígado, ese órgano a veces maltratado por las comidas a toda prisa o demasiado abundantes, nada como hacerse una infusión de boldo o de cardo mariano, o bien prepararse un delicioso té verde al regaliz.
Dormir un poco más
La falta de sueño comienza a ser endémica en España, el país de Europa donde menos horas se duermen. Una mala costumbre, pues la falta de sueño engorda (sí, así como suena); envejece e impide que el cuerpo tenga el tiempo necesario para recuperarse del desgaste diario, lo que entorpece absolutamente todas sus funciones. Así que ya hay excusa para apagar la tele, apagar la luz y cerrar el libro cuanto antes: ¡es la mejor cura de belleza - y de salud - que existe!
Masticar cada bocado de siete a doce veces
¿Sabía que de este modo procesará mejor los alimentos? La razón es que el proceso de la digestión comienza en la boca, y masticar bien asegura una mayor producción de enzimas importantes, hace más pequeños los trozos de comida y, por si fuera poco, ayuda a que comamos más despacio, algo muy importante para controlar la ingesta dado que no podemos olvidar que la señal de saciedad tarda unos veinte minutos en alcanzar el cerebro.
Hacer un sencillo ejercicio de relajación cuando el estrés nos lance sus redes
Todos sabemos lo malo que es el estrés, pero librarse de él no es tan fácil como decirse "pues hay que relajarse...". Mas existe un pequeño truquito para instaurar un poco de paz en momentos de inquietud. Es tan sencillo como respirar profundamente. Tan sólo requiere encontrar un espacio más o menos tranquilo y concentrarse, durante dos minutos, en la respiración, llenando a fondo los pulmones y vaciándolos del todo. Inspirar profundamente, sintiendo como nos llenamos de aire, y espirar lentamente, concentrándonos en cómo se vacían, y repitiendo varias veces. Este ejercicio tan sencillo regula el pulso, disminuye la frecuencia cardiaca, controla el estrés y libera la mente. ¿Quién da más por menos?
Un poquito de antioxidantes, por favor
Conocemos sus ventajas de sobra, ya que frenan el envejecimiento celular. ¿Cómo aumentar la dosis diaria? Una buena idea es tomar dos tazas de té verde a diario, que tomado tras las comidas, ayuda a hacer la digestión. Para los paladares más gourmets, en centros especializados en té, como Bomec o La Casa del Té, existen variedades enriquecidas con regaliz (excelente para el hígado); vainilla o cereza, para gustos más golosos.
Cura de reposo para la piel
Quien más, quien menos, acaba tomando el sol en verano. Y ya sabemos lo que eso le hace a la piel, ¿verdad? Pero las buenas noticias radican en que ésta tiene capacidad de recuperación, siempre y cuando se den las circunstancias adecuadas. Que son, en concreto, cesar la agresión de la radiación ultravioleta. Por eso no está de más pasarse a una crema con índice de protección solar 8 como mínimo durante los seis meses de otoño e invierno, creando una especie de "invernadero" para que nuestra piel tenga tiempo y oportunidad de lamerse sus heridas y retomar fuerzas. Y lógicamente, nada de rayos UVA: hay que dejar a la piel que disfrute de su palidez.
Un mimo para los pies
Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena y de nuestras pobres extremidades cuando llega el momento de las sandalias, pero en cuanto son relevadas por zapatos cerrados y botas, nos olvidamos de ellas por completo... ¡Ya no más! Una vez cada dos meses, nada como regalarse una pedicura. Y a partir de ahora, hay que convertir en un hábito la aplicación de crema de pies tras la ducha o incluso repetir por la noche. Si además luego se cubren con calcetines, mejor que mejor, puesto que así la crema se hace más efectiva.












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