Durante los días previos a la boda llegan los nervios, las prisas... ¡y los descuidos! Con estas pequeñas pautas no se escapará nada.
El maquillaje de novia ha de ser suave, pero duradero.
Galería de trucos
La máscara de pestañas, ¡que siempre sea waterproof! Es decir, resistente al agua. No por el miedo a chaparrones, sino a las lágrimas, que aún siendo de alegría, no tienen por qué destrozar el maquillaje de los ojos.
Las bases de maquillaje de larga duración son idóneas para soportar el roce de muchos besos, saludos y abrazos, y aguantan más que las fórmulas tradicionales.
Los productos antibrillo no sólo son idóneos para las novias, sino también para controlar los que se pueden producir en la frente y nariz de los novios.
Si el traje es escotado en la espalda, no está de más hacerse una limpieza en un instituto de belleza una semana antes de la boda, sobre todo si hay tendencia a impurezas.
No está de más hacerse una pedicura antes de la boda. No sólo por motivos estéticos, sino sobre todo para evitar molestísimos dolores de pies que le pueden arruinar la fiesta hasta a la más estoica
Utilizar un dentífrico blanqueador durante el mes anterior a la boda mejora el aspecto de la sonrisa. Para un efecto más intensivo, siempre cabe la posibilidad de hacerse un blanqueamiento dental en el odontólogo.
Cualquier depilación, especialmente de cejas o vello facial, debe hacerse al menos dos días antes de la boda para evitar inflamación o rojeces.