Fresca y limpia a todas horas

En la sociedad actual, el único sitio donde está bien visto sudar es en el gimnasio, o en un escenario o en una pista de tenis si se es cantante o deportista. Los tiempos en que los baños eran semanales y el uso de desodorantes estaba considerado un gesto afeminado han pasado (¡afortunadamente!) a la historia.

Por hola.com
  • La higiene, la base de cualquier desodorante. No hay desodorante ni perfume alguno que sustituya a los tradicionales agua y jabón, ya que sólo sobre la piel limpia se puede usar otro producto de higiene personal. Existen jabones con sustancias desodorantes, pero cuando se necesita protección, es mejor usar un jabón normal, a ser posible de pH neutro, y completar el cuidado con un desodorante o un antritranspirante de forma posterior. En verano a menudo se siente la necesidad de ducharse varias veces, algo que, si bien es refrescante, puede deshidratar la epidermis en exceso. Para evitarlo, las personas de piel seca o sensible pueden saltarse el uso del jabón y limitarlo a las áreas más problemáticas, como axilas, genitales y pies.

  • Las sustancias desodorantes evitan la aparición del mal olor. Sin impedir la sudoración, contienen complejos antibacterianos que contrarrestan la degradación de las bacterias responsables de que el sudor "huela", así como perfume para hacerlos más agradables. Se encuentran en forma de spray, crema o roll - on, siendo estas dos últimas presentaciones las más eficaces al contener una mayor concentración de producto desodorante. Ambas son también las más adecuadas para personas de piel sensible, ya que no contienen el gas propulsor y/o el alcohol que se encuentra en muchos sprays.

  • Para controlar también la humedad, es necesario recurrir a los antitranspirantes. Estos contienen activos (diversos tipos de sales de aluminio), que bloquean el conducto de salida del sudor, evitando así su aparición en el exterior. Muy eficaces y seguros, pueden resultar algo agresivos para el delicado pH de las axilas, produciendo irritación y molestias. Las fórmulas más recientes combinan agentes desodorantes y antitranspirantes para una mejor tolerancia.