Falsos mitos

Verdades y mentiras de las más candentes cuestiones de belleza

Por hola.com
Las estrías aparecen al engordar y en los embarazos
Verdadero... pero a medias.
Lógicamente, si se obliga a la piel a estirarse y dar de sí como un globo hinchado, como sucede en los embarazos o al ganar mucho peso, es fácil que ésta se rompa y desgarre, provocando la aparición de estrías. Pero. ¿qué decir de aquellos hombres y mujeres que las ven aparecer sin que se hayan dado ninguna de estas condiciones? Se ha descubierto que las estrías también se producen en personas con predisposición hormonal a sufrirlas, incluso si no han ganado un solo gramo. Este es un fenómeno especialmente frecuente en la adolescencia. La única forma de prevenirlas es masajear la zona afectada a diario, mantener la piel muy bien hidratada con cremas untuosas y emolientes para potenciar su elasticidad y, en caso de aparición, evitar exponer esa área al sol durante al menos seis meses para que la cicatriz no se haga más notoria.

Todo el mundo necesita usar crema hidratante
Falso.
Muchas pieles se las bastan por si solas para mantenerse perfectamente hidratadas, especialmente en los climas húmedos. Para averiguar si su cutis necesita ayuda cosmética o se si se las puede apañar por si mismo, haga una sencilla prueba. Renuncie a usar crema por la noche y observe el aspecto de la piel por la mañana. ¿La nota tersa? ¿O la siente seca y algo tirante? Quizás sólo se vea deshidratada en el contorno de los ojos y en las mejillas. En los cutis más grasos, puede incluso aparecer una ligera capa de brillo sobre todo el rostro. Déjese llevar por el sentido común, y use crema sólo en las zonas secas, justo allí donde lo necesite. Eso sí, independientemente del tipo de piel, nunca está de más usar un fotoprotector de día para evitar los efectos dañinos de la radiación UV que se producen a largo plazo.

Existe el bronceado seguro
Falso.
La piel toma su color dorado como una reacción de defensa ante el sol, al que reconoce como agresor. Por tanto, la aparición del bronceado significa que ha tenido que sacar sus armas para protegerse de los daños producidos. En resumen: piel tostada = piel atacada. Es cierto que broncearse de forma gradual y progresiva resulta menos dañino y más sensato que hacerlo a base de exposiciones descontroladas, pero no por ello deja de ser perjudicial para la belleza e incluso para la salud de la piel.