Falsos mitos

Verdades y mentiras de las más candentes cuestiones de belleza

Por hola.com
El vapor es bueno para el cutis
Falso.
El calor que desprende el agua caliente ayuda a abrir los poros y, por tanto, a eliminar el sebo o impurezas que se acumulan en ellos. Pero a la vez produce una irritación que desemboca en un auténtico torrente de radicales libres. El vapor está especialmente vedado a los cutis sensibles y/o con rosácea, ya que agrava seriamente sus problemas. Si quiere potenciar el efecto de una mascarilla mediante calor, basta con hacerlo tras el baño, o bien aplicar antes una toalla caliente sobre las zonas más resistentes, como nariz y barbilla, evitando las más delicadas mejillas.

La piel cambia de comportamiento
Verdadero.
E incluso se muestra diferente y varía de día a día. Por ejemplo, en los días previos a la menstruación suele mostrarse más grasa, al igual que en los periodos de estrés. Los viajes también le afectan: se ve más tersa y jugosa en climas húmedos, pero está más tirante e irritable en zonas secas. No dude en ir cambiando su rutina de belleza al ritmo de las diversas necesidades de su piel.

Es mejor usar todos los cosméticos de la misma marca
Falso.
Actualmente, todos los productos que existen en el mercado ofrecen un altísimo nivel de calidad, tanto en las gamas más populares como en las más selectas y exquisitas. No dude en mezclar y combinar productos a la medida de sus gustos y presupuesto, aprovechando la ingente oferta del mercado para seleccionar sus cosméticos favoritos, independientemente de la marca.

Conviene desmaquillarse... aún si no se usa maquillaje
Verdadero.
A lo largo del día se va acumulando polvo y suciedad sobre la piel, por lo que no está de más dedicar una atención y limpieza especial al rostro, aun si ha ido siempre a cara lavada. Puede elegir entre muchos tipos de limpiadora: gel, jabón, leche, crema, toallitas, con o sin agua... Este paso es especialmente importante en los cutis grasos, ya que contribuye a impedir la formación de granitos.

No hace falta extender la base de maquillaje por todo el rostro
Verdadero.
Si la base es exactamente del mismo tono de la piel (la meta ideal), basta con aplicarla sólo en las zonas más problemáticas, como nariz y barbilla, y dejar apenas un tenue velo de producto en mejillas y cuello para una mayor transparencia y naturalidad.