El mejor momento: a cada tratamiento, su perfecta ocasión

Se le puede llamar el "don de la oportunidad cosmética". Encontrar justo ese momento en que se multiplican las ventajas y se mejora el rendimiento de cualquier tratamiento o producto es el secreto para tratamientos más eficaces, depilaciones menos dolorosas y dietas con éxito.

Por hola.com
Regalarse una mascarilla limpiadora
-Aprovechar el momento del baño
El vapor abre los poros, lo que contribuye a que el producto purificante actúe en profundidad, eliminando esas células muertas e impurezas que se pueden llegar a acumular en los poros hasta darles un aspecto apagado e incluso crear granitos. Por eso, la eficacia de las mascarillas limpiadoras se potencia si, ya con el cutis limpio, se dejan actuar durante el baño o inmediatamente después. Una forma alternativa de conseguir el mismo efecto es empapar una manopla con agua caliente, llevarla al rostro y mantenerla así de treinta a sesenta segundos, extendiendo después la mascarilla.

Exfoliación del cutis
-Al finalizar el día
Aún siendo un tratamiento suave, el peeling supone una cierta agresión al delicado equilibrio de la piel. No está de más realizarlo al final de la jornada o por la noche, completando el desmaquillado habitual. Así se consigue una limpieza más profunda de lo habitual y, además, se da tiempo al cutis para que se recupere mejor durante el descanso nocturno.

Hacerse la cera
-Mejor, por la mañana
Somos más sensibles al dolor por la tarde. De ahí que no esté de más programar la depilación (y hasta las visitas al dentista) para las primeras horas del día, cuando estamos mejor preparados para sobrellevarlo sin demasiado sufrimiento.

Usar crema para el contorno de los ojos
-Un gesto matutino habitual
Convierta el gesto de hidratar la zona de las patas de gallo en una costumbre diaria que acompañe, cada mañana, la aplicación de su crema de tratamiento. La mirada se verá más fresca. Por si fuera poco, si usa corrector, éste se deslizará y extenderá mejor. No descarte llevar siempre una crema de este tipo en el bolso, y reaplicarla de vez en cuando a lo largo del día, como si fuera la hidratante de manos.