Cutis limpio, cutis feliz

¿Jabones faciales o toallitas desmaquilladoras? Existen un sinfín de productos con el mismo fin, pero diferentes características. Conozcámoslas.

Aún hoy, existen quienes perjuran que el secreto de una piel bonita es limpiarla con jabón Lagarto a diario. ¡Falso! Es posible que algún cutis extremadamente graso se haya beneficiado de un producto hecho para los platos sucios, pero el rostro necesita cuidados algo menos rudos.

Uno de los requisitos de una tez bonita es la limpieza diaria, y mientras que hay partidarias de las leches desmaquilladoras, son muchas quienes prefieren el frescor del agua. Para ellas existen los jabones faciales, más conocidos como panes dermatológicos. A pesar de su apariencia, el pan no contiene jabón. Y es que éste es una sustancia poco eficaz para retirar los restos de maquillaje (no contiene los aceites suficientes) y además puede deshidratar la piel. La capacidad limpiadora del pan viene dada por otros componentes más cariñosos con la tez, y en ocasiones contiene también agentes hidratantes. Sin embargo, cuando se trata de retirar maquillajes muy resistentes, es posible que deba recurrir primero a una limpiadora en crema y después, a su jabón facial favorito. Y por supuesto, no olvide nunca aclarar en profundidad y con agua tibia, para así eliminar todas las trazas de producto de la piel.

Toallitas desmaquilladoras, una solución práctica.
No existe forma más rápida ni sencilla de eliminar el maquillaje que usar las cada vez más populares toallitas desmaquilladoras, que ya existen para cada tipo de piel. Si su cutis tiende a sufrir impurezas, le recomendamos completar la limpieza con un tónico o con un aclarado extra, ya que estas toallitas pueden dejar residuos sobre la piel, aunque son una solución magnífica para casos de emergencia.

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