Contentamos a todas las dudas que surgen en torno al implante de pecho.
Consulta todas tus dudas con tu médico antes de recurrir a un implante.
¿Cuál es la talla ideal? Exceptuando casos excepcionales, la mujer que quiere aumentar de talla busca un resultado natural. Pero muchas mujeres temen que se note que están operadas. Como explica el Dr. Julio Millán, de la clínica Ruber, "no hay que aceptar que una prótesis tenga un aspecto poco natural, rígido y firme. Cuando la técnica es buena, se consigue que las mamas queden móviles y tengan una caída natural, al igual que sucede en un pecho sin operar. Hasta los senos más firmes y jóvenes se desplazan ligeramente hacia los lados, por lo que hay que permitir que las prótesis tengan espacio para moverse y lo hagan suavemente lateralizadas y hacia abajo". Para el Dr. Millán, es vital que el efecto sea también imperceptible al tacto. "Una mujer que sienta su pecho excesivamente rígido no sólo se sentirá incómoda en su relación de pareja, sino que hasta sentirá timidez al saludar o acercarse a los demás por miedo a que la rocen y noten las prótesis".
¿Y si la operación no sale bien? La complicación más común es la encapsulación de la prótesis, provocada cuando se crea un tejido cicatrizal tan fuerte y compacto alrededor del implante que llega a apretarlo y convertirlo en una bola endurecida. Es imposible predecir en qué casos se puede producir, aunque se ha conseguido reducir el riesgo usando prótesis de superficie rugosa. En los casos más extremos, hace falta volver a operar para extraer el implante. Igualmente impredecibles son los problemas de cicatrización, como la formación de queloides, aunque al ser incisiones no muy grandes, de unos cinco centímetros, no suelen ser determinantes.
¿Después de dos hijos un implante puede rellenarme el pecho? El pecho vacío es un fenómeno muy habitual en mujeres que han dado a luz. La solución más sencilla es colocar una prótesis pequeña, que produce una suave elevación a la vez que compensa la pérdida de volumen. La Dra. Paloma Gutiérrez Castellanos recomienda un implante de proyección alta y un tamaño que tenga como referencia una 85 ó una 90 de sujetador, con masajes de drenaje linfático posteriormente para que la inflamación desaparezca cuanto antes".
¿Son la solución si mi pecho se ha quedado muy caído? Según el Dr. Serra Renom, el tratamiento quirúrgico de la ptosis o caída del pecho requiere ante todo una buena valoración de la paciente. Su procedimiento pasa por elevar el pecho con cicatrices mínimas verticales, remodelando la glándula mamaria y dándole una forma cónica que la eleve y proyecte, anclándola en el músculo pectoral para evitar su descenso posterior. El Dr. Gustavo Cimorra completa: "A la hora de plantearse esta operación, hay que tener en cuenta si el pecho es grande o pequeño, en cuyo caso quedan cicatrices igualmente más reducidas".
¿Y si quiero un pecho más grande? El Dr. Julio Millán Mateo detalla cómo ha de quedar un pecho operado para que parezca natural: no ha de quedar demasiado alto para no tomar aspecto de bola; moverse de forma natural con la paciente; caer libremente hacia los lados en posición acostada, y tener una textura natural. Eso se consigue mediante la colocación de prótesis anatómicas de gel cohesivo que él aloja en un plano submuscular, para que quede protegida y con un aspecto y tacto como el de los senos sin operar. El tamaño elegido, tanto en copa como en proyección (es decir, visto de perfil) se elige teniendo en cuenta la anatomía de cada mujer, así como sus deseos. Así si por ejemplo lo que desea es un pecho muy exagerado, el Dr. Mato Ansorena explica que la solución es muy sencilla: colocar una prótesis muy grande, como puede ser una de silicona texturada a partir de 500 cm3.