Un escote de vértigo
¿Quieres un escote de infarto? Sigue estas sencillas normas y prepárate para seducir.
La piel del escote es extremadamente delicada.
Le dedicamos multitud de cuidados al rostro y nos olvidamos de la zona del escote, extremadamente delicada, y que no tarda en pasar factura al olvido. La experta esteticista Maribel Yébenes explica las razones: "Esta piel tiene pocas glándulas sebáceas, por lo que es muy fina y delicada, y se le debe prestar una atención extra que pocas veces recibe".
Hidratación, la clave de la suavidad. Conviene acostumbrarse a extender la crema de tratamiento facial hasta el pecho para mantener la flexibilidad de la piel de cuello y escote. Así evitará la aparición de pequeñas arruguitas y mantendrá su tersura. Maribel Yébenes aclara que es precisamente la falta de hidratación la causante de un fenómeno que ella llama, de forma familiar, "piel de gallina": "Incluso en chicas muy jóvenes se observa a veces una piel granulada, como si fuea la de un pollito, de aspecto rugoso, que se debe a la falta de cuidados, y que se puede eliminar mediante tratamientos hidratantes intensivos".
Exfoliación; más vale menos que más. Cuando se trata de una piel tan delicada, es importante evitar agresiones innecesarias. Por eso, aunque conviene someterle a una exfoliación de vez en cuando, debe hacerlo siempre con productos muy suaves siempre sin frotar en exceso. Deje instrumentos más abrasivos, como el guante de crin o el cepillo para áreas más gruesas, como codos o talones.
Arrugas en el centro del escote: la postura también cuenta. Como en la frente o en las comisuras de la boca, donde se forman líneas de expresión, en el escote pueden aparecer profundas arrugas transversales que se forman sobre todo en las mujeres de mucho pecho, especialmente si duermen de lado. Es casi inevitable que al juntar los brazos, esas arrugas se produzcan de forma natural, y con el paso de los años se hacen más pronunciadas. De la misma forma que se pueden infiltrar sustancias que "engorden" las arrugas faciales desde dentro para hacerlas desaparecer, se pueden rellenar las líneas del escote con materiales de relleno aplicados por médicos estéticos.
Manchas oscuras: más vale prevenir. El exceso de sol se paga, y pasa factura en forma de manchas, que se hacen especialmente visibles en el escote. Para evitarlas, nada como usar el sentido común a la hora de broncearse. No basta con protegerse con filtros: también debe ser moderada a la hora de tostarse. Si quiere estar morena a toda costa, opte por autobronceadores, que dan color sin costarle la piel en el intento.
Cremas blanqueadoras, tanto para cara como cuerpo. Una vez que aparecen las manchas, debe combatirlas cuanto antes. Los tratamientos despigmentantes ayudan a difuminar las zonas oscuras a la vez que evitan la formación de otras nuevas. Eso sí: ¡de nada sirven las cremas blanqueadoras si sigue exponiéndose al sol! Use productos a diario, sin olvidar de aplicarse un filtro solar 15 como mínimo cada vez que le vaya a dar el sol.
Soluciones más drásticas para manchas profundas. La cosmética ayuda, pero no hace milagros, por lo que los tratamientos despigmentantes pueden no ser bastante para los problemas de pigmentación más notables. En ese caso debe recurrir a un peeling, que revela nueva piel, más clara, aunque no se recomiendan los peelings profundos, ya que la zona es demasiado delicada y no lo resistiría. Entre los tratamientos más efectivos se encuentra el Amelán, que está dando excelentes resultados.
Láser contra capilares rotos. Con el paso del tiempo, especialmente en la madurez, se multiplica la aparición de pequeñas manchitas rojas, que no son más que capilares rotos que se transparentan. Estos se pueden disimular mediante maquillaje o bien, de forma más permanente, con la ayuda de sesiones de láser vasculares, diseñados específicamente para eliminar las manchas rojas de la piel. Al aplicarse sobre áreas pequeñas y delimitadas, se necesitan pocas sesiones y se observa un resultado inmediato.