Nueve meses de mimos
Guapa por dos: plan de cuidados para el embarazo
Todo igual, ¡y tan diferente! Cuando una mujer se queda embarazada, su cuerpo pasa a ser compartido por su bebé y por sus hormonas, que le juegan alguna que otra pasada. Estos son los consejos que ayudarán a cualquier gestante a estar más guapa durante y después del embarazo.Pelo, ¡qué locura!
Lo normal es que el pelo cambie de textura de la noche a la mañana. ¡Y no hay nada que hacer! Si se torna más seco, simplemente requiere acondicionadores y mascarillas a lo grande. ¿La mejor noticia? Estos meses se detiene el ciclo de caída del pelo, lo que resulta en una cabellera exuberante. Por poco tiempo, eso sí: tras el parto, cae todo el cabello antes retenido. En cuanto a los tintes, existen dudas sobre sus posibles efectos sobre el feto. Por eso es mejor evitarlos durante el primer trimestre o recurrir a técnicas que no toquen el cuero cabelludo, como mechas o reflejos.
Dientes: sonríe, por favor
En el embarazo son muy frecuentes los problemas de gingivitis y caries, por lo que hacen falta revisiones constantes y usar a diario la olvidada seda dental. Y un secretillo en caso de náuseas: si se vomita, no hay que lavarse los dientes inmediatamente. Primero hay que enjuagarse bien con agua y, media hora después, cepillar a conciencia, para evitar que los ácidos dañen el esmalte.
Rostro: aquí no hay quien se aclare
Caso 1: aparece la sequedad
Se produce debido a un descenso de la actividad de las glándulas sebáceas, necesitando cremas más emolientes y mascarillas hidratantes. El frío puede exacerbar esa condición, por lo que hace falta protegerse al salir al exterior, especialmente con los cambios de temperatura. Si se produce una mayor sensibilidad, conviene pasarse a productos hipoalergénicos.
Caso 2: se dispara la grasa
El aumento de andrógenos (hormonas masculinas) puede causar una hiperactividad de las glándulas sebáceas. Para decirlo claro: aparece más grasa, especialmente en mujeres que suelen tener impurezas o acné. Es importantísimo destacar que nunca -¡nunca!- deben usarse productos con ácido retinoico, ni siquiera cuando se esté pensando quedarse embarazada. Pueden causar terribles malformaciones al feto. Hay que renunciar durante estos meses a los cosméticos con retinol, ácidos como el salicílico o glicólico y todo tipo de peelings químicos. Es mejor tratar la grasa con productos suaves y pensar que es cuestión de meses (a menudo, esta etapa acaba al finalizar el primer trimestre) para que esas impurezas desaparezcan.
Cuerpo: tiempo de cambios
Estrías
No siempre se pueden evitar. Dependen de la genética; embarazos anteriores; aumento rápido de peso; hidratación interna y externa y raza: cuanto más clara la piel, más probabilidad de estrías. La única prevención es hidratarse hasta el aburrimiento con cremas muy ricas y untuosas.
Sequedad y picor
Toda la hidratación se dirige al bebé, especialmente en la recta final, y la piel puede llegar a descamarse, irritarse y picar ¡muchísimo! Son buenas las cremas con avena y, para crisis de picor, darse un baño con avena (de venta en farmacias).
Mimos extra: ¡hay buenos motivos!
La esteticista Rocío Mariscal destaca la importancia de cuidarse durante el embarazo. "Recomiendo el drenaje linfático, sobre todo si pasan mucho tiempo de pie y se les hinchan o duelen las piernas, así como tratamientos para la circulación". Además, darse pequeños placeres durante el embarazo se justifica para el bien del bebé, pues las endorfinas que generan estas situaciones agradables pasan al feto y contribuyen a su buen desarrollo.
Ejercicio: imprescindible
Moverse, pero sabiendo cómo. Marcos Flórez, entrenador personal especializado en embarazos (llevó el de Ana Rosa Quintana) nos da las pautas.












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