Cuidados estéticos para afrontar el cambio de estación
Hay expertos que aseguran que la razón radica en el cambio de la longitud de onda de la radiación solar. Otros afirman que la causa es la multiplicación del polen en el medio ambiente. En cualquier caso, es bien cierto que "la primavera, la sangre altera". Y con ello, la piel, el pelo, y hasta el ánimo se vuelven un poco locos.
Pelo en caída libreSin motivo de alarma Los tricólogos (médicos especializados en el cabello) reconocen no saber aún con exactitud cuál es la razón por la que el pelo se cae más en primavera y en otoño. Algunos afirman que, al igual que otros mamíferos, "mudamos" de pelo regularmente, mientras que otros creen que se debe más al estado de ánimo.
Independientemente de la razón, está comprobado que, llegadas estas fechas, casi todo el mundo observa (generalmente, con gran susto y pavor) cómo su almohada, lavabo y cepillo se pueblan con más pelo de lo normal, temiendo que su cabellera empiece a clarear de forma irreversible.
¡Que no cunda el pánico! Es normal que ahora se caiga mucho más que durante los meses anteriores, un periodo que puede extenderse durante varias semanas. Para reducir al mínimo la pérdida de cabello, hay que peinarse con mucho mimo y cuidado, sin tirones ni gestos bruscos, evitando los recogidos, coletas, trenzas o rastas tirantes, así como los tintes o permanentes muy agresivos, que pueden quebrar la fibra capilar desde la raíz. Una buena idea es masajear el cuero cabelludo a diario, suavemente y con delicadeza, usando la yema de los dedos para estimular la circulación. Y si lo hace mientras aplica una loción anticaída, mejor que mejor, dado que ésta contribuirá al mantenimiento del cabello existente, así como a la aparición de pelo nuevo.
Si el tiempo de caída se prolonga más allá de dos meses, o si el pelo cae dejando calvas redondas y perfectamente delimitadas (en cuyo caso es más que posible que se trate de alopecia areata, un tipo de calvicie generalmente relacionada con el estrés), no estará de más consultar con un experto para descartar cualquier patología grave.
Sentido y sensibilidad Tiempo de alergias e irritaciones Con los primeros rayos de sol, el mundo vegetal florece. Un espectáculo fascinante, sin duda, pero un auténtico tormento para quienes sufren problemas de alergia. Tanta flor y tanta hoja vienen acompañadas de grandes cantidades de polen que a menudo provocan numerosas alergias. Sus indeseados efectos secundarios no se limitan a estornudos incontrolables, narices irritadas y ojos llorosos: la piel también sufre. El cutis se muestra hipersensible, y reacciona de forma exagerada ante cualquier estímulo, incluidos los productos de tratamiento habituales, por lo que conviene adoptar medidas de protección y prevención extremas. Huya de cualquier producto potencialmente irritante. Opte por cosméticos hipoalergénicos y suaves que no alteren el equilibrio cutáneo. No está de más tener a mano un vaporizador de agua termal para rociar un "pst,pst" de urgencia sobre los rostros irritados: su contenido en minerales y activos calmantes ayuda a relajar y descansar hasta las pieles más alteradas.














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