Un sano rubor
Mejillas encendidas
El colorete, un complemento que muchas veces olvidamos pero que aporta un tono saludable.
Éstas son las claves si le gustan los tonos rosados e incluso rojizos, que imitan el efecto ligeramente arrebolado que conlleva un vigoroso paseo al aire libre en una mañana de invierno. El colorete se convierte en instrumento para darle un aire juvenil al rostro, casi al estilo de la entrañable Heidi. Esto se consigue aplicándolo en lo más alto del pómulo, como si acabara de hacer ejercicio. Una forma muy sencilla de dar con la clave de este look es usar colorete en crema.