Boca a boca

Labios siempre impecables

Por hola.com
Sólo para perfeccionistas
Labios perfectos, paso a paso
- Al aplicar la base de maquillaje, cubra también la boca, lo que crea un lienzo que contribuye a fijar el color. Al borrar ligeramente su dibujo natural, también ayuda a darle una nueva forma.
- Para aplicar el delineador con un trazo perfecto, comience en la comisura exterior, y suba hacia el centro, sin marcar el arco de Cupido (la "V" del labio superior). Repita la operación, esta vez desde la otra comisura. Después, dibuje el arco para pasar posteriormente al labio inferior.
- Difumine el delineador con un pincel o con un bastoncito de algodón para que no queden líneas marcadas.
- Use un pincel de pelo corto y firme para aplicar el color de la barra de labios. Esto permite un mejor control de la intensidad y ahorra producto.
- Presione los labios contra un tissue. El exceso de color quedará en el papel y los pigmentos teñirán la boca, creando una primera capa muy duradera.
- Aplique una nueva capa de labial con el pincel para el efecto final.
- Para una fijación más duradera, extienda una ligerísima capa de polvos traslúcidos entre cada capa de color. Sin embargo, este truco deja una sensación algo pastosa que no agrada a todo el mundo.

Rojo, el color por excelencia
Existe un cosmético que encarna la feminidad y la seducción por excelencia: el carmín. Decididamente atrevido, sin excusas. Como explica la maquilladora Pat McGrath, es para la mujer que declara "aquí estoy", sin ambajes ni subterfugios. Sin embargo, muchas mujeres temen este color por considerarlo demasiado extremo. ¿Cómo domarlo?
- Aplique su color de labios habitual, y con la ayuda de un pincel, extienda sólo un toque de rojo por encima, a modo de reflejo, para darle profundidad y sensualidad.
- Para un efecto muy sutil, aplique primero un poco de bálsamo labial o de brillo sobre la boca, y después, una ligera capa de rojo, lo que crea un sencillo velo de color.
- El look "boca mordida" es falsamente inocente y muy, muy seductor. Basta con pasar la yema del dedo sobre la barra, llevar ese toquecito de color a la boca, extenderlo suavemente sobre los labios, con contornos desdibujados y difuminados, y finalizar con un toque de brillo por encima.