Boca a boca

Labios siempre impecables

Por hola.com

Es el cosmético más vendido en todo el mundo. En Estados Unidos lo prefieren rosa, en Francia les gusta rojo, y en España, marrón. Se trata de la barra de labios, el accesorio que posee el 86% las mujeres y sin el que el 65% no se atreve a salir de casa, el complemento con el que las más jóvenes se inician en el maquillaje y, sin duda, el cosmético más seductor.

El uso de los colores para labios se remonta a los tiempos más remotos. Las aztecas aplastaban cochinillas, un insecto que desprende un intenso líquido color carmín, para iluminar su sonrisa, y en la antigua Mesopotamia, tanto hombres como mujeres teñían sus labios con polvo rojo de ocre, un derivado de la arcilla. Las damas victorianas, que no se atrevían a usar maquillaje para no ser consideradas mujeres de mal vivir, se limitaban a morderse los labios para darles un tono más vivo, y repetían la letra "P" una y otra vez para dar a sus labios la tan en boga entonces forma de boquita de piñón.

Aunque la barra de labios, tal y como la conocemos hoy en día, es un invento reciente de 1915 que no se popularizó hasta los años 20, cuando Max Factor introdujo el primer brillo de labios y las mujeres de todo el mundo se lanzaron a por este producto para imitar a estrellas de la pantalla como Clara Bow. Su magia no se ha desvanecido. Isabella Rossellini declaraba que, en la cima de su contrato con Lancôme, recurría sólo a una barra roja y atrevida para sentirse acorde con su papel de portavoz del maquillaje, y Sandra Bullock aseguraba: "si tengo una cita, me basta con ropa interior coqueta y mi barra de labios preferida". Cuando Marilyn Monroe quería verse arreglada pero no tenía tiempo de maquillarse, se limitaba a ponerse un pañuelo en la cabeza, enfundarse unas gafas negras y recurrir a su carmín más encendido.

Los secretos del color
Componentes de las barras de labios
Los labiales, tal y como los conocemos hoy en día, están compuestas principalmente de ceras, que dan consistencia a la barra y que son la base que les dan forma; aceites, que le dan emoliencia e hidratación; y pigmentos, los responsables del color. Las barras más cremosas tienen un efecto más transparente y suave, mientras que las más ricas en pigmentos proporcionan un aspecto más mate, con mayor duración del color. A estos componentes básicos se pueden añadir todo tipo de extras, como vitamina E, de poder antioxidante; aloe vera, para suavizar irritaciones, o filtros solares para aumentar su capacidad de protección. Por cierto: el lápiz de labios no sólo favorece, sino que además previene la aparición del cáncer de labios gracias al ácido carmínico que contiene, que protege su delicada piel.