En la variedad está el gusto

No existe un único estilo, ni uno que sea mejor que otro. Cada mujer ha de elegir su propio camino, como su propio peinado. Basta con conocer las claves para adaptarse al mejor formato.

Femenina y bohemia
El estilo ultra romántico y candoroso se complementa con un moño inspirado en la escritora Virgina Wolf. La base para realizarlo es trabajar la estructura previa del cabello, trabajando el cabello con las manos y luego haciendo ondas con tenacilla para conseguir que quede esponjoso, liviano. Sólo entonces se pasa a hacer un moño bajo y suelto, al que se puede dar más volumen con la ayuda de postizos.

Pelo indomable transformado
Con la humedad, a veces resulta inútil intentar domar el cabello, más aún tras un día de playa. Para hacer del vicio una virtud, se puede mojar con spray de fijación, hacer rodetes con mechones gruesos y dejarlo secar. Al soltarlo, se pasan los dedos por la raíz y ¡melena leonina de inmediato! Un look algo salvaje y con un toque sexy.

Un aire de mujer fatal
¿Por qué no darle un nuevo aire al pelo liso? El secreto pasa por marcarla de medios a puntas con ondas muy abiertas, muy suaves, hechas bien con tenacilla o con rulos. El toque de sofisticación lo aporta el frontal retirado hacia atrás con algo de gel, que se puede complementar con una peineta o pasador decorativo. Esta es también una propuesta excelente para dar versatilidad a los flequillos largos.

Un toque de dulzura
¿Alguien recuerda a Mrs. Danvers, el ama de llaves de "Rebeca"? Su look, mezcla de institutriz decimonónica con un toque de estricta gobernanta exige compensar ese aire austero, ¿por qué no atreverse con un recogido suelto, con un toque de falso candor? Un moño tan retro se hace actual al recoger el pelo a modo de pequeñas anillas desestructuradas y darle una textura moderna con un toque de gel que realza la separación de los mechones.

Volumen XXL
Maxijerseys. Maxifaldas. Maxibolsos... ¡Cuanto más, mejor, y el pelo no se libra! Este look se consigue o bien cardando muy suavemente la raíz o bien, partiendo tanto de un cabello liso como rizado u ondulado, trabajarlo y amasarlo con las manos durante el secado. La idea pasa por "romper" el rizo y crear mucho volumen desde la raíz. Para crear una textura que lo soporte, se usa cera mate que permite dar más cuerpo, calentándola primero mucho entre las manos para aligerarla y aplicándola con la palma de la mano, insistiendo en medios y puntas.

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