Claves para llevar diademas y cintas con estilo (I)

Las diademas son siempre un original accesorio, pero hay que saber llevarlo. Te decimos cómo.

Delicadeza y lujo
Sea el más puro estilo años 20 o con un tejido cuajado de pequeñas joyas, las bandanas adquieren categoría nocturna y se hacen aptas para grandes ocasiones.
El extra: La piel debe estar tan radiante como el complemento. Un toque de iluminador en los pómulos, bajo las cejas y en el escote completan el look.

Un toque étnico
Desde el turbante de inspiración africana pasando por los de cuero hasta los más clásicos tocados de Lana Turner en los 50, esta forma de retirarse el pelo de la frente se ha convertido en toda una declaración de estilo. ¿Imprescindible? Combinar tela y color del turbante con la ropa. Y, por supuesto, recoger y tapar las orejas con la tela.
El extra: El turbante ayuda a realzar los rasgos, pero requiere un toque de colorete que vaya de la sien al centro del pómulo para crear volúmenes en el rostro.

Inspiración helénica
Un aire de vestal, un toque de elegancia y chic refinado es lo que ofrece la doble diadema, que para llevar a la última ha de combinarse con un recogido alto. Aunque también favorecen mucho con la melena suelta, el "extra" de distinción viene de este recogido que deja totalmente al descubierto el cuello. Es idóneo para resaltar unos hombros y un escote bonito, pero requiere de algo esencial, ¡cuello de cisne!
El extra: Este recogido deja totalmente al descubierto la línea de la mandíbula. Para darle más definición, nada como usar unos polvos compactos tan sólo un tono más oscuros que la piel justo bajo ella y bajo la barbilla, lo que además afina visualmente los rasgos.

Más sobre: