Ideas para los mejores peinados de fiesta

Cinco consejos imprescindibles para un peinado más bonito en menos tiempo

Todo vale. Hay opciones para todos los gustos. Desde los más complejos y elaborados recogidos a las melenas sueltas y libres, las propuestas de peinados de fiesta son muchas y diversas, pero todas tienen en común un aire sofisticado que se percibe hasta en los estilos más informales.

  • Paradójicamente, a veces conviene que el pelo no esté demasiado limpio. Los recogidos y los estilos más marcados quedan mejor si el cabello tiene algo de cuerpo, como sucede al día siguiente de lavarlo.
  • Para facilitar el peinado, el cabello debe estar en buenas condiciones tanto de color como de corte, por lo que no está de más acudir a la peluquería para estos servicios al menos unos diez días antes de las fiestas, para evitar las prisas de los últimos momentos, cuando además los salones están llenos y los profesionales tienen menos tiempo que dedicarle.
  • El pelo, especialmente si está teñido o lleva mechas, absorbe los olores como una esponja, por lo que incluso el cabello de las no fumadoras puede oler a cenicero en la mañana siguiente a una fiesta. La mejor medida correctora es lavarlo al llegar a casa (algo no siempre posible, sea por sueño, respeto a los demás o falta de tiempo para secarlo después) o bien hacerlo nada más levantarse. En caso de urgencia, sirven las brumas refrescantes para el cabello que ayudan a neutralizar los olores.
  • Según avanza la noche, y en caso de emergencia, el chorro de aire de los aparatos secamanos sirve como brushing de urgencia, especialmente si se pone bajo ellos la cabeza boca abajo para conseguir volumen extra en la raíz. Lógicamente, este es un truco reservado a los peinados donde el cabello se mueve libremente, y no para moños ni recogidos.
  • Los productos de fijación y de acabado fijan y moldean el peinado, prolongando su duración, pero, en consecuencia, a la mañana siguiente el pelo suele quedar más enmarañado y fosco de lo habitual. Nunca, nunca, desenrede a base de tirones. Es mejor lavarlo y, cuando esté mojado, deshacer los nudos con mucha suavidad y paciencia. En caso extremo, puede aplicar un acondicionador sin aclarado antes de lavar, para así hacerlo más manejable. Recuerde que el cabello mojado es especialmente frágil, por lo que necesita ser tratado con extrema delicadeza. Lo más importante es no romper los nudos: sólo conseguiría quebrar el cabello de forma irremediable.

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