En la variedad está el gusto (II)

No existe un único estilo, ni uno que sea mejor que otro. Cada mujer ha de elegir su propio camino, como su propio peinado. Basta con conocer las claves para adaptarse al mejor formato.

by hola.com Locos por los rizos
No cabe duda de que las ondas y los rizos están de plena actualidad, y no sólo para las ocasiones informales. El imperio del liso está dando paso a un aire más natural, incluso en momentos tan especiales como las bodas. Los rizos pueden ser muy versátiles, tanto como para servir de base para un recogido de novia como para conseguir otro más salvaje, y más apto para una noche de discoteca.

El estilo nupcial se consigue creando formas asimétricas en la parte posterior, basándose siempre en una base rizada natural. Este es un look para novias desenfadadas, que deben buscar complementos y adornos acordes con este aire suave e informal.

Las ondas y bucles del segundo estilo hunden sus raíces en los años 80, y se consiguen trabajando con una base moldeadora y marcándolas con los dedos. El corte es a capas largas, pero siempre enteras y sin desfilar, para asegurar un crecimiento suave, sin aberturas en las puntas.

Apuesta al rojo
El color en el cabello ha dejado de ser un mero instrumento para tapar canas: se ha convertido en una extensión del maquillaje, una manera más de resaltar la belleza de la mujer. Dentro de esta tendencia, cada vez más importante, se encuadran los contrastes extremos de color y el juego con el rojo más encendido que es, para el estilista Víctor Alonso, "el color es más importante en primavera, porque hace a la mujer aún más bella y optimista".

Aplicando una combinación de mechas cobrizas y rojas concentradas en el cabello que enmarca el rostro, y aumentando su intensidad en las puntas, se consigue un acabado polifacético, que se hace más o menos atrevido según el peinado elegido. Para un estilo más discreto, basta con recoger el pelo y dejar que las mechas rojas se confundan en una cola de caballo alta, que deja las facciones al descubierto. Para un look más atrevido, no hay más que alisar la melena y dejar que el contraste entre medios y puntas adquiera todo el protagonismo.

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